PIDAN Y SE LES DARÁ


Había un hombre muy conocido, un hombre al que lo llamaban “el príncipe de los predicadores”. Alrededor del año 1800, llevó el evangelio a cerca de 100 millones de personas en todo el mundo. Se llamaba Charles Spurgeon. Este hombre dijo que nuestra oración debe ser frecuente, persistente y abundante. Ninguna otra actividad bajo el cielo produce mejores resultados que la oración que es persistente

En Mateo 7:7 dice que pidamos porque cuando lo hacemos se nos da, que busquemos y encontraremos. Y que llamemos porque cuando lo hacemos se nos abre. Por eso mismo pide, lleva en oración cualquier cosa que necesites. Si lo que estás pidiendo es bueno y es correcto, Dios ha prometido responder cuando lo buscamos con sinceridad. Pide hasta que encuentres una respuesta de su parte

Luego de pedir, llama a la puerta. Puede que en algunos momentos sientas desánimo, o que no sepas cómo hacer, como orar, como pedir, que te falte el conocimiento o la sabiduría… Puede que en algunos momentos sientas que has perdido la esperanza o que en este momento estés diciendo: “Pero yo ya le pedí a Dios…”o “He estado orando y todavía nada”

Muchas veces puede que pidas y recibas rápidamente pero otras veces hay que buscar, es un trabajo de perseverancia, buscamos y encontramos, al final las cosas van a suceder. Es por la gracia de Dios que lo obtenemos. Pero no podemos tocar una puerta y a la misma vez abrirla. Si tocas una puerta, lo más lógico es que alguien venga desde el otro lado y la abra. Si alguien no viene a abrir esa puerta, te quedas fuera esperando. Hay que tocar insistentemente y es Dios mismo el que viene a abrirnos esa puerta. ¿Acaso piensas que va a venir un ángel con una espada para impedir que entres por la puerta? Si pediste y aún no has recibido, si buscaste y aún no has encontrado, ¡TOCA LA PUERTA! QUE ES EL MISMÍSIMO JESÚS EL QUE VIENE Y LA ABRE

Apocalipsis 3:7 (TLA) dice “Cuando abro una puerta, NADIE puede volver a cerrarla”. Si Dios te abre una puerta, tenlo claro: NADIE LA PODRÁ CERRAR. Así que no tengas miedo, si piensas que lo que hiciste en el pasado te ha cerrado las puertas, entonces toca, sigue tocando, acércate a Dios, que Él está dispuesto a abrirte esa puerta. Recuerda la promesa de Mateo 7:7 (NVI) “Pidan, y se les dará; busquen, y encontrarán; llamen, y se les abrirá”

Si ya pediste y aún no has encontrado respuesta, sigue clamando ante Dios. No desmayes, sigue buscando hasta que encuentres. Pero si has buscado y aún no has encontrado, no te desanimes. Sé más ferviente en la oración, llama con insistencia que la respuesta llegará.

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